¿Quiénes somos?

Instituto del Verbo Encarnado

Nuestra Congregación, el Instituto del Verbo Encarnado (IVE), es un Instituto religioso clerical católico. El IVE fue fundado en Argentina el 25 de marzo de 1984 por el Reverendo Padre Carlos Miguel Buela.

Actualmente se encuentra extendido en los cinco continentes, trabajando pastoralmente en 93 jurisdicciones eclesiásticas de 44 países diferentes.

Mediante nuestra consagración queremos imitar lo más perfectamente posible a Jesucristo, principalmente en el cumplimiento de los tres votos religiosos de castidad, pobreza y obediencia, impulsados por la caridad fraterna. A la vez, queremos manifestar nuestro amor y agradecimiento a la Santísima Virgen suplicando su ayuda imprescindible para prolongar la Encarnación en todas las cosas, y por eso hacemos un cuarto voto de esclavitud mariana según el espíritu de San Luis María Grignion de Montfort.

Nuestra espiritualidad

Llevamos el nombre «del Verbo Encarnado» en honor al misterio de la Encarnación del Hijo de Dios, que es el acontecimiento más grande de la historia y el más actual. Misterio en el cual centramos nuestra espiritualidad y del cual tomamos ejemplo para poder concretar nuestro fin específico: inculturar el Evangelio, prolongando la Encarnación en todo hombre, en todo el hombre y en todas las manifestaciones del hombre.

Como dice nuestras Constituciones [37], queremos que primen en nuestras vidas y acciones el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el Reino, y el misterio de Jesús de Nazaret Hijo de Dios, de tal manera vividos que no debamos anteponer nada a su amor.

Rama contemplativa del Verbo Encarnado

El Instituto del Verbo Encarnado se compone principalmente de miembros de vida apostólica, pero cuenta también con una rama contemplativa, en donde algunos religiosos consagran sus vidas totalmente a Dios y sólo a Él, en una vida de oración, silencio y penitencia.

Quienes, movidos por Dios, abrazan este modo de vida dentro de nuestra Familia Religiosa, consagran sus vidas a contemplar y a vivir el misterio del Verbo Encarnado, especialmente en la máxima expresión de su anonadamiento que es la cruz. Invitados a retirarse en el desierto: Venid vosotros a un lugar desierto (Mc 6,31), lo dejan todo por Él, toman su cruz y lo siguen, porque Él mismo ha dicho: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame (Mt 16,24).

Los monasterios son vanguardia de nuestro Instituto y guardianes de su espíritu, mostrando a todos la primacía del amor a Dios y el valor de las virtudes mortificativas del silencio, penitencia, obediencia, sacrificio y amor oblativo.

Nuestro fundador

El Padre Carlos Miguel Buela nació en Buenos Aires el 4 de abril de 1941 y fue ordenado sacerdote el 7 de octubre de 1971. Enseñó Teología y Sagrada Escritura en diferentes seminarios y escuelas en Argentina, tales como el Instituto Superior de Cultura Católica (Rosario) y la Universidad Católica Argentina, y dio un valioso servicio en las parroquias de Nuestra Señora de la Merced y Nuestra Señora del Rosario (diócesis de San Martín, Buenos Aires). Ha sido director espiritual y profesor en seminarios menores y en el Seminario Diocesano de San Rafael (Mendoza). En esta diócesis fundó el Instituto del Verbo Encarnado, el Instituto “Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará”, así como también diferentes casas de formación religiosa, de vida contemplativa, y de obras de caridad de ambos Institutos.

Ha escrito varios libros, entre ellos: Catecismo de los jóvenes; Jóvenes en el tercer milenio; María de Luján; Pan de Vida eterna y Cáliz de eterna Salvación; Juan Pablo Magno; Servidoras; Mi Parroquia; Ars participandi; Fátima… y el sol bailó; El Arte del Padre; Ejercicios Espirituales y nueva evangelización; etc. Ha sido predicador y gran promotor de los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola.